Prefacio

La Declaración Ligonier
sobre Cristología

¿Quién es Jesús? Prácticamente cada persona adulta se ha formado alguna opinión acerca de Jesús. Estas opiniones pueden ser superficiales, desinformadas, o completamente heréticas. La verdad acerca de Jesús, no la mera opinión, es importante… y su importancia es eterna.

Aquellos que se denominan cristianos profesan seguir a Cristo como discípulos de él. Ellos sostienen una cristología—una doctrina de Cristo—que refleja su visión de Cristo. Esta cristología puede estar implícita o explícitamente articulada. Puede representar la profundidad de la revelación bíblica y la reflexión cristiana histórica sobre la Escritura, o puede ser innovadora y estar desconectada de la Palabra de Dios. Pero ningún cristiano profeso carece de cristología.

Puesto que seguir a Cristo es central para el cristianismo, por siglos la iglesia se ha esforzado por proclamar al Cristo de la historia y de la Escritura, no al Cristo de nuestra imaginación. En las declaraciones de fe históricas tales como el Credo Niceno, la Definición de Calcedonia, el Catecismo de Heidelberg, y la Confesión de Westminster, los cristianos han articulado la enseñanza bíblica acerca de Cristo.

En la actualidad, se suele abandonar o malentender estas declaraciones, con el resultado de una extendida confusión respecto a la persona y la obra de Cristo. Para la gloria de Cristo y la edificación de su pueblo, la Declaración Ligonier sobre Cristología intenta condensar la cristología histórica, ortodoxa y bíblica de la iglesia cristiana en una forma que es simple de confesar, útil para ayudar a enseñar la perdurable fe de la iglesia, y puede funcionar como una confesión común en torno a la cual los creyentes de distintas iglesias puedan unirse para llevar a cabo la misión. Esta declaración no reemplaza los credos y confesiones históricos de la iglesia, sino que es un complemento que articula la enseñanza colectiva de aquellos acerca de quién es Cristo y lo que él ha hecho. Que Cristo la use para su reino.

En el nombre del Hijo de Dios encarnado, nuestro Profeta, Sacerdote, y Rey,

R.C. Sproul